¿CÓMO LOS GATOS SE CONVIRTIERON EN MASCOTAS?
Los gatos se introdujeron en las sociedades humanas hace unos 9.500 años, no mucho después del origen de la agricultura en el Oriente Medio. Atraídos por los roedores que invadían los depósitos de cereales, abandonaron los desiertos y entraron en las aldeas. En el nuevo entorno, la mayoría de ellos se domesticarían a sí mismos, ya que una actitud más amigable les permitiría aprovechar las sobras alimentarias de los humanos y ganar su protección. Durante miles de años, el tamaño de los gatos se redujo ligeramente, su pelaje adquirió una enorme variedad de colores y formas y su conducta antisocial se moderó. Otros animales domésticos, como las vacas y los perros, han experimentado transformaciones similares; sin embargo, se sabe poco acerca de los genes implicados en la domesticación.
Los científicos han comparado el genoma de un gato doméstico (en concreto, una hembra de la raza abisinia) con los de vacas, tigres, perros y seres humanos. El análisis ha revelado 281 genes en el gato doméstico que habrían experimentado cambios rápidos o numerosos, un rasgo distintivo que indica una selección reciente. Algunos de esos genes parecen estar involucrados en la audición y la visión, los sentidos más importantes en los felinos. Otros intervienen en el metabolismo de la grasa y tal vez constituyan una adaptación a la alimentación altamente carnívora de los gatos.
Pero los hallazgos más intrigantes se produjeron cuando el equipo secuenció los genomas de 22 gatos domésticos (de una amplia variedad de razas y localidades) y los comparó con los genomas de dos gatos salvajes africanos y dos europeos (Felis silvestris silvestris). Los investigadores descubrieron al menos 13 genes que cambiaron cuando los gatos monteses se transformaron en domésticos. Algunos de ellos parecen estar implicados en la cognición y el comportamiento, como las respuestas de miedo y el aprendizaje de nuevas conductas cuando hay una recompensa alimentaria. Igual que en los humanos, varios de estos genes contribuyeron al desarrollo del cerebro y a la interacción social.
Si los gatos han experimentado cambios genéticos similares a los de otros animales domésticos, ¿por qué todavía son algo más salvajes que otros, como el perro? El genoma del gato parece haber sufrido una presión evolutiva menos intensa y más reciente que la de los perros, lo cual no es de extrañar, si se tiene en cuenta que los perros habrían vivido con nosotros desde hace unos 30.000 años. Además, a diferencia de estos y otros animales domesticados, los gatos no fueron seleccionados por los humanos para un propósito concreto. Simplemente se acercaron a ellos y estos los toleraron.

Fuente: https://www.scientificamerican.com/espanol/noticias/como-los-gatos-se-convirtieron-en-mascotas/
Domesticación e interacción social
Los científicos han comparado el genoma de un gato doméstico (en concreto, una hembra de la raza abisinia) con los de vacas, tigres, perros y seres humanos. El análisis ha revelado 281 genes en el gato doméstico que habrían experimentado cambios rápidos o numerosos, un rasgo distintivo que indica una selección reciente. Algunos de esos genes parecen estar involucrados en la audición y la visión, los sentidos más importantes en los felinos. Otros intervienen en el metabolismo de la grasa y tal vez constituyan una adaptación a la alimentación altamente carnívora de los gatos.
Pero los hallazgos más intrigantes se produjeron cuando el equipo secuenció los genomas de 22 gatos domésticos (de una amplia variedad de razas y localidades) y los comparó con los genomas de dos gatos salvajes africanos y dos europeos (Felis silvestris silvestris). Los investigadores descubrieron al menos 13 genes que cambiaron cuando los gatos monteses se transformaron en domésticos. Algunos de ellos parecen estar implicados en la cognición y el comportamiento, como las respuestas de miedo y el aprendizaje de nuevas conductas cuando hay una recompensa alimentaria. Igual que en los humanos, varios de estos genes contribuyeron al desarrollo del cerebro y a la interacción social.
El equipo también identificó cinco genes en los gatos domésticos que influyen en la migración de las células de la cresta neural, las células madre presentes en el embrión en desarrollo que determinan numerosas características, desde la forma del cráneo hasta el color del pelaje. Ello apoya la reciente propuesta de que tales células controlarían el desarrollo de los rasgos de la domesticación y explica por qué los animales domésticos tienen en común algunos caracteres, como el cerebro más reducido y ciertas formas en el dibujo del pelaje, un enigma que ya fue señalado por Charles Darwin.
Si los gatos han experimentado cambios genéticos similares a los de otros animales domésticos, ¿por qué todavía son algo más salvajes que otros, como el perro? El genoma del gato parece haber sufrido una presión evolutiva menos intensa y más reciente que la de los perros, lo cual no es de extrañar, si se tiene en cuenta que los perros habrían vivido con nosotros desde hace unos 30.000 años. Además, a diferencia de estos y otros animales domesticados, los gatos no fueron seleccionados por los humanos para un propósito concreto. Simplemente se acercaron a ellos y estos los toleraron.
Fuente: https://www.scientificamerican.com/espanol/noticias/como-los-gatos-se-convirtieron-en-mascotas/
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